¿POR QUÉ EXISTE LA PROSTITUCIÓN?
Análisis de causas
En ocasiones se apela a la naturaleza cuando hay que legitimar actos de opresión. No obstante, la trata de seres humanos es un fenómeno mundial impulsado por la demanda y estimulado por la pobreza y el desempleo. Así, la demanda masculina no es el único promotor de la prostitución. Las políticas económicas nacionales e internacionales, la globalización, una industria sexual organizada, los países en crisis financieras y políticas, la pobreza femenina, los traficantes y proxenetas, la presencia militar en muchas partes del mundo, los mitos y estereotipos raciales y la desigualdad de la mujer contribuyen al aumento de la explotación sexual mundial.
Factores de riesgo
Según Naciones Unidas, son la pobreza, la falta de alternativas económicas, el analfabetismo o la educación mínima, el abuso físico y/o sexual, la disolución de la familia, la falta de vivienda, el uso de drogas, la integración de bandas, el abuso de menores y la discriminación de género, así como la facilidad para emigrar junto a los débiles controles fronterizos, la ausencia de una legislación adecuada, la corrupción, la existencia de redes de traficantes y la demanda, los principales agentes propulsores de la prostitución.
La esclavitud sexual aparece, pues, íntimamente relacionada con la pobreza ya que la primera no puede entenderse sin ver las relaciones de desigualdad cada vez mayores entre los países. Los cambios políticos acaecidos la pasada década han contribuido a un incremento del tráfico de seres humanos en la Unión Europea de países procedentes de Europa Central y Oriental. La caída de la Unión Soviética y la Guerra de los Balcanes han supuesto una enorme movilidad de mano de obra. Según el Consejo de Europa, la renta per cápita en Europa central y Oriental es un 30% más baja que en 1989, a pesar de la parcial recuperación de las economías de la zona. En países como Moldavia, Ucrania y Rumania, entre un 20% y 30% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza.
Respecto a las drogas, el colectivo inglés de prostitutas asegura que el consumo de estupefacientes es relacionado con las ‘trabajadoras sexuales’ sin hacer comparación alguna con los usuarios de estos en otros trabajos.
A pesar de todo esto, mientras no se haya superado esta situación actual de subordinación jerárquica entre sexos, deberíamos centrarnos en los derechos humanos como marco de referencia para las relaciones óptimas entre seres humanos. Y es que los hombres crean la demanda y las mujeres son la oferta porque el control del cuerpo de las mujeres y su capacidad reproductora, es una de las bases del sistema patriarcal.
Así pues, la explotación de mujeres y niñas es el resultado de la desigualdad entre el hombre y la mujer, y convierte a estas últimas en mercancías, permitiendo que se comercie con sus cuerpos con fines sexuales.
La relación que establecen el hombre y la mujer en la prostitución es siempre asimétrica y genera una desigualdad que no se resuelve en absoluto, sino que se refuerza a través del carácter comercial de dicha relación, donde se asientan los roles de trabajadora o servidora sexual y de ‘cliente’, generalmente masculino.
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ya se que no es tema para bromear, pero las ovejas de Eugenio (Robladillo’s sheperd)están contentas con que se pueda ir de putes.